MUSICA VARIADA PARA TODOS LOS GUSTOS salta argentina fm ruta 51 san luis salta

México exige IA autorizada; Australia no la revisa

2026-08-30 12:19:30 - MUNDO

✨︎ Resumen (TL;DR):

ARIA deja fuera desde la lista del 31 de agosto de 2026 las grabaciones con voz principal, interpretación instrumental clave o tema completo generados por IA.

El IFPI publicó seis criterios el 30 de julio de 2026; Australia omitió el primero, que exige un servicio generativo debidamente autorizado.

AMPROFON y las otras siete listas latinoamericanas administradas directamente por el IFPI sí aplican esa condición, mientras ARIA depende de la declaración de quien inscribe el lanzamiento.

ARIA, la Australian Recording Industry Association, dejó fuera de las listas australianas y de los premios ARIA las grabaciones en las que la inteligencia artificial (IA) produjo la voz principal, una interpretación instrumental clave o el tema completo a partir de un prompt. La regla define la elegibilidad desde la lista fechada el lunes 31 de agosto de 2026, pero Australia no revisa si el servicio generativo utilizado estaba debidamente autorizado. Ese requisito sí corre en la lista de AMPROFON en México, que administra directamente el IFPI.

Te podría interesar:

Google lanza Lyria 3 Pro: IA genera canciones de 3 minutos

Foto: Anete Lusina / Pexels

El Código de Prácticas de las listas ARIA está vigente desde la lista fechada el lunes 31 de agosto de 2026, publicada el viernes 28. La asociación distingue el uso de IA en tres categorías y solo excluye una.

AI-generated es una categoría de elegibilidad que identifica una grabación donde la IA produjo la totalidad de los elementos creativos o su parte principal. ARIA da tres ejemplos: una voz principal generada, una interpretación instrumental clave generada o un tema completo creado a partir de un prompt. La grabación no es elegible.

No AI-assisted es una categoría de ARIA que cubre una grabación en la que personas escribieron el tema e interpretaron la voz principal y los instrumentos primarios. La IA puede aportar coros, algún instrumento no primario o una traducción de voz a voz sobre una interpretación humana. Sí es elegible.

IA en producción es una categoría de uso técnico que cubre la masterización, la separación de stems, las cajas de ritmos, los samples cortos de fondo, los patches que después toca una persona y los efectos equivalentes a un plugin convencional. También es elegible.

La mezcla, el máster, la aplicación de EQ y la edición humana posteriores no cambian la clasificación de una grabación AI-generated. El punto de corte está en la aportación creativa principal, no en quién hizo el último ajuste.

ARIA también usa esta clasificación para sus premios. Una grabación no elegible no compite por los premios ARIA. La organización evalúa los álbumes pista por pista, así que una canción excluida no suma al conjunto.

Si una grabación ya entró y después resulta inelegible, ARIA puede corregir la lista, ajustar posiciones, retirar certificaciones y pedir la devolución de un premio de número uno. Regrabar el tema con una interpretación humana crea una grabación nueva, que entra por su cuenta y no arrastra el historial de la anterior.

El IFPI publicó el 30 de julio de 2026 seis criterios para que una grabación desarrollada con IA generativa pueda entrar a una lista oficial:

El servicio generativo utilizado debe estar debidamente autorizado y ser lícito.

La grabación debe ser sustancialmente humana.

La grabación no debe levantar sospechas de manipulación de reproducciones.

Debe cumplir las leyes de derecho de autor, derechos conexos y derechos de la personalidad.

La publicación no debe violar los términos del servicio utilizado.

Quien publique la grabación debe señalar el uso de IA a los consumidores donde corresponda.

Según su explicación, ARIA tomó tres criterios de ese marco, pero dejó fuera el primero de la lista del IFPI, el que revisa si el servicio generativo estaba autorizado. La organización no lo convirtió en requisito de elegibilidad porque el licenciamiento entre las grandes discográficas y las empresas de IA sigue en desarrollo.

ARIA revisará esa decisión cuando la situación de las licencias de las principales herramientas sea más clara. Mientras tanto, una grabación australiana sí debe cumplir la ley aplicable, incluida la de derecho de autor, además de los estándares de etiquetado exigibles. Lo que ARIA no mira es de dónde salió la máquina.

Al anunciar los principios, Victoria Oakley, directora general del IFPI, dijo que buscan que las listas no incluyan temas generados por "sistemas que están saqueando a los artistas y su música". Suno y Udio, los dos generadores más señalados en esa conversación, acumulan demandas por entrenar con grabaciones protegidas sin permiso. Esa es precisamente la pregunta que la regla australiana no formula.

En México, Brasil y Argentina, la regla llegó un mes antes que a Australia. El IFPI aplicó de inmediato sus principios a las listas que administra directamente. En Latinoamérica son ocho:

AMPROFON, en México.

CAPIF, en Argentina.

Pro-Música, en Brasil.

IFPI Chile.

Pro-Musica, en Colombia.

La lista de Ecuador.

La lista de Perú.

Cudisco, en Uruguay.

Fuera de la región, el paquete incluye las listas oficiales de MENA, del sudeste asiático y de Sudáfrica. Para los demás mercados, el IFPI trabaja con su red de grupos nacionales para aplicar los principios en más de 20 programas adicionales, entre ellos los de Promusicae en España, Circle Chart en Corea del Sur y las propias listas ARIA.

La diferencia queda en quién administra cada lista. En las que el IFPI maneja por su cuenta, el requisito de autorización ya corre. En los otros mercados, cada asociación nacional decide cuánto del paquete adopta y cuándo.

El volumen de las entregas ayuda a explicar la urgencia. Deezer informó el 21 de julio que las subidas detectadas como generadas por IA llegaron a superar la mitad de todas las entregas diarias de música nueva. En su pico de junio de 2026, la plataforma registró un promedio mensual de 90,000 pistas al día.

El consumo real de esas canciones sigue siendo marginal, entre 1% y 3% del total de reproducciones. Hasta 85% de esas reproducciones resultaron fraudulentas en 2025, frente a 8% en el catálogo completo.

El etiquetado avanza por otra vía. El estándar de la industria del 10 de julio separa AI-Generated de AI-Assisted, mientras Apple Music ya anunció su propia marca. Billboard dijo el 25 de agosto que identificará en sus listas y en su cobertura las canciones hechas con IA.

ARIA explica que cada lanzamiento enviado a su encuesta incluye ahora una declaración sobre el uso de IA generativa. Esa declaración es el material con el que trabaja la organización.

Solo cuando alguien plantea una preocupación creíble sobre una grabación concreta, ARIA vuelve con el titular de derechos para pedir más información antes de decidir. El procedimiento tiene varias etapas:

ARIA comunica cuál es la duda y da la oportunidad de responder con evidencia.

Si no hay acuerdo, el caso pasa al Comité de Listas y Marketing.

Después llega al Consejo de ARIA, donde hay representantes de sellos independientes y de artistas.

La organización no publicará qué grabaciones evaluó ni cuáles excluyó, y tampoco comentará casos individuales. En su propia definición, ARIA describe lo que queda fuera como "una grabación sin una interpretación humana en el centro".

Esa dependencia ya tiene un ejemplo. Max Harris, productor y DJ que firma como H4RRIS y publica desde Nashville desde 2021, abrió el 6 de julio de 2026 una serie en Instagram para señalar a creadores que, según él, hacen pasar por propia música generada con IA.

El primer video superó los 6,000 me gusta y recogió comentarios de colegas con audiencia propia, como Subtronics y Odd Mob. La cuarta entrega pasó de 27,000 y sumó a SVDDEN DEATH.

En otro de los videos, Harris cuestionó el uso de voces sintéticas en lugar de trabajar con cantantes. Escribió que esa práctica "corta el proceso creativo por completo" y produce material que después alguien presenta como suyo.

Ninguna de esas acusaciones viene acompañada de un método público. La política australiana exige una preocupación creíble para revisar una grabación, pero no publica cómo se evaluó el caso ni cuál fue el resultado.

Para un artista en México, España o Argentina, estas reglas no cambian regalías, radio ni distribución. ARIA lo dice expresamente y el IFPI escribió sus principios solo para listas. El cambio concreto está en una casilla del formulario de inscripción y en quién queda expuesto cuando la declaración no coincide con lo que se escucha.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

Fuente: edm.com