MUSICA VARIADA PARA TODOS LOS GUSTOS salta argentina fm ruta 51 san luis salta
Buenaventura (Colombia), 29 ago (EFE).- Comunidades rurales de Buenaventura, el mayor puerto de Colombia en el Pacífico y una de las zonas más pobres del país, recibieron este sábado ayuda humanitaria del Consorcio Sharp, con el financiamiento de la Unión Europea (UE), tras el terremoto del pasado 10 de agosto que agravó la situación de vulnerabilidad de la región.
El Consejo Danés para Refugiados (DRC, por sus siglas en inglés) junto a sus socios Proinco y el Barco Hospital San Raffaele (BHSR), que hacen parte del Consorcio Sharp, fueron los encargados de evaluar la afectación de zonas rurales y periurbanas en Buenaventura, en el departamento de Valle del Cauca, y en el Litoral de San Juan, en el vecino Chocó.
La gerente de emergencia del DRC en Colombia, María Alejandra Celis, explicó a EFE que entregaron 3.900 kits a 1.100 familias, la mayoría de comunidades ribereñas sin acceso vial y con altos índices de destrucción de viviendas, además de hogares desplazados de las cuencas por el conflicto armado.
La primera parte de la entrega comenzó en el consejo comunitario del Bajo Calima —una forma de organización territorial de comunidades afrodescendientes—, en Buenaventura, donde la ayuda llegó casi tres semanas después de la tragedia y, sin embargo, fue de las primeras, ya que, según los vecinos, aún no han recibido asistencia del Estado tras el sismo de magnitud 7,4 que dejó al menos 331 muertos en todo el país.
Los kits incluyen filtros de agua, alimentos no perecederos y productos de limpieza y aseo personal, luego de un trabajo de DRC para identificar las principales necesidades que dejó la emergencia en la región del Pacífico colombiano.
La Estrella, Crucero y Las Brisas fueron algunas de las comunidades rurales que recibieron atención en salud y nutrición; agua e higiene; protección y recuperación temprana; recuperación económica y alojamiento.
Maricruz Angulo, coordinadora de salud del consejo comunitario del Bajo Calima, contó a EFE que el terremoto marcó un antes y un después para ellos porque nunca experimentaron una crisis de esta magnitud.
"Esta comunidad ha sido de las más olvidadas, entonces agradecemos que llegue la ayuda", dijo Angulo, quien es parte de la comunidad La Estrella y responsable de la coordinación con DRC para la gestión de la ayuda.
La mayoría de estas comunidades, que no cuenta con servicios básicos, acumula agua de la lluvia en tanques de almacenamiento, aunque luego del terremoto algunos de estos sufrieron daños y los alimentos comenzaron a escasear.
"Después del terremoto ya no es lo mismo. Toda la vida trabajamos para tener nuestra casita y hoy en día quedamos prácticamente sin nada. Les pedimos a las organizaciones que miren hacia la vereda La Estrella (caserío rural) porque de verdad lo necesitamos", afirmó Angulo.
Zonas de difícil acceso
El Consorcio Sharp activó su mecanismo de ayuda pocas horas después del terremoto y, con el financiamiento de la UE, preparó los kits de ayuda de acuerdo a las necesidades de las familias afectadas.
"Estamos llegando a zonas rurales y dispersas de muy difícil acceso en las que la asistencia va a tardar en llegar. Son comunidades altamente vulnerables por el conflicto armado históricamente y que por la afectación del terremoto, que causó tantas pérdidas, debemos responder", dijo Celis.
La responsable explicó que durante los primeros días después del terremoto la ayuda se concentró en las zonas urbanas más afectadas, como Cali y Pereira, que acumularon más víctimas y damnificados.
Esto provocó que otras localidades más alejadas, como Buenaventura, no recibieran asistencia humanitaria de la sociedad civil ni del Estado en la misma proporción.
Según la alcaldía de Buenaventura, la ciudad acumula 28 fallecidos, 476 heridos, 38.175 personas damnificadas de 16.952 familias, 9.362 viviendas averiadas y 4.265 que quedaron inhabitables.
Celis explicó que el trabajo del Consorcio Sharp continuará las próximas semanas con la llegada del Barco Hospital San Raffaele hasta Buenaventura, luego de su paso por el Litoral de San Juan, para seguir con la atención de salud primaria y salud mental.
"Es una población vulnerable en sí misma que no tiene acceso a medios de vida, que vive del día a día. Tener dinero o los recursos para poder reparar las casas va a ser muy difícil (...) Entonces, con esta asistencia lo que buscamos es darle un alivio a las necesidades específicas que tienen ahora", puntualizó Celis.
Nicole Andrea Vargas
(c) Agencia EFE