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Barlaam Pizarro, único 8° dan de karate en Colombia, ajusta cuatro décadas formando deportistas

2026-08-29 01:23:29 - MUNDO

Su presencia es imponente. A los 63 años de edad,Barlaam Pizarro camina erguido; es un hombre de voz suave, tranquilo, de hablar pausado y de mucha sabiduría. Le hace honor a su tierra natal, San Roque, conocido como el municipio de la cordialidad, pues así es el maestro: un hombre amable, humilde y sereno que ama desde muy pequeño el karate y que ha sido vital para este deporte, ya que fue el creador del Instituto Colombiano de Karate Tradicional (ICKT) y, actualmente, es el único en el país con 8° dan.

En sus primeros años no fue tan tranquilo. Recuerda que varias "pelas" se ganó. Era un niño que jugaba con su hermano en la calle con cualquier balón. Sí, aunque su disciplina es el karate, también es de los que le dio patadas a una pelota en la calle, aprovechando los despoblados senderos de su municipio para hacer travesuras.

"Guardo muy buenos recuerdos de mi infancia: amigos, experiencias y cosas muy bellas, como ir a la escuela con compañeros inolvidables, jugar lleva, escondite, hacer pequeñas diabluras e ir al río", recuerda entre risas.

Cuando su familia se vino a vivir aMedellín y sin saber nada de artes marciales, un día pasó cerca de su casa por un lugar que lo intrigó. Era la escuela de karate donde vio a varios chicos de su edad y otros más grandes haciendo unos movimientos que le llamaron la atención.

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En esa época, y con 11 años de edad, Barlaam sintió curiosidad y le pidió a su padre que lo llevara para practicar. Desde entonces suma más de 50 años dedicados al karate tradicional, ese que no pudo abandonar. Aunque reconoce que se dejó tentar por el karate deportivo y estuvo varios años dedicado a esa rama, pero como lo suyo es la esencia, la elegancia, la precisión y la técnica, no dudó en regresar a su origen: el karate tradicional.

Y aunque inicialmente llegó al karate por impacto visual, Barlaam está convencido de que dentro de él siempre estuvo esa fuerza y que esta disciplina es su misión en la vida. Además, gracias a ella lo ha logrado todo, incluida una familia que es tan grande como variada, porque el maestro no solo considera a su esposa, sus hijos y su nieto como su familia, sino a cada una de las generaciones que han pasado por sus manos. Amigos entrañables como Jesús Restrepo, quien fue su alumno, luego su compañero en el camino del karate y ahora, que está jubilado de la Universidad de Medellín, ha vuelto a ser alumno, pues don Jesús va todos los días a la escuela para seguir con sus clases de karate, porque esa es su vida y su pasión.

Inquieto siempre, no solo aprendió la técnica japonesa -esa que defiende a capa y espada, la que no da medallas, pero le ha dado una enorme familia que lo hace sentir orgulloso-, sino que su legado no solo se ha consolidado en Antioquia siendo uno de los fundadores de laLiga Antioqueña de este deporte, sino en Caldas, donde también sembró una semilla que luego se regó por el Eje Cafetero. Por ello, ahora en Risaralda y Quindío también se practica esta disciplina.

Su talento lo llevó a convertirse en instructor desde los 15 años y, desde entonces, muchos han pasado por sus manos. Afortunadamente, dice, la mayoría ha encontrado el camino para ser ciudadanos de bien; alguno que otro se le escapó de las manos y no lo pudo llevar por la ruta correcta, pero de eso también se trata la vida: de impactar y de que el otro crea y continúe por el buen camino.

Volviendo al presente, Barlaam, sentado a un costado de la sede del ICKT, en San Juan, saluda uno a uno a sus alumnos a medida que van llegando. Ellos le hacen la respectiva reverencia demostrando respeto y admiración y él, aunque no cuenta mucho, es evidente que con cada uno tiene un recuerdo, una anécdota y un camino que está ayudando a edificar y del cual se siente orgulloso. Desde que empezó a formar deportistas su meta ha sido esa: que sean personas de bien, hombres y mujeres con valores que le sirvan a la sociedad y a sus familias.

Barlaam no es de alardes; prefiere su tono calmado, analiza una a una las palabras que dice y, al consultarle qué lo pone triste, afirma que prefiere hablar de las cosas positivas que tiene su deporte, como encontrarse después de años con alumnos que le confirman que el karate les cambió la vida, o cuando recibe a esos chiquitines de 3 o 4 años que quieren repetir los movimientos que alguna vez vieron en una película o en unos dibujos animados.

Ahora prepara junto a sus alumnos el Campeonato Nacional Interligas, que se realizará este domingo en la Universidad de Medellín. Aunque varios de sus alumnos no podrán asistir porque están dándoles una mano a sus familias afectadas por el terremoto o son damnificados de esa tragedia, el evento contará con cerca de 200 participantes de las ligas de Santander, Atlántico, Valle, Quindío, Risaralda, Bogotá, Cauca, Caldas y Antioquia, en representación de los 24 clubes que hay en el país de esta disciplina.

Este licenciado en Educación Física de la Universidad de Caldas, con especialización en Entrenamiento Deportivo en Madrid, ha sido docente en el Politécnico Jaime Isaza Cadavid y en la Universidad de Caldas, y pasó también por programas con el Inpec (enseñando defensa personal a los guardianes). Asimismo, fue instructor civil en la Escuela de Carabineros de la Policía y actualmente dirige la escuela ICKT que creó hace más de 20 años, pensando no solo en seguir fomentando el karate, sino en continuar su legado.

Barlaam está convencido de que seguirá siendo instructor toda su vida, mientras disfruta de "puebliar" con su esposa e hijos y de las visitas que le hace a su hijo y a su nieto, quienes viven en Bogotá.

Otra de sus diversiones son losJuegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol, dos eventos que vive con intensidad. Del Mundial que acaba de finalizar cree que se vio casi todos los partidos y de la cita Olímpica lo que más disfruta son las pruebas de velocidad en el atletismo, por ello, no se pierde la disputa de los 100 y 200 metros, sus favoritas.

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